Descubre la figura venerada en este 4 de julio: ¿Sabes qué Santo conmemoramos hoy?

¿Sabías que hay gente que ha hecho cosas tan increíbles que después de morir aún se les recuerda con festividades? Es lo que pasa con algunos que la Iglesia ha dicho que son santos o beatos y hoy es uno de esos días donde uno se pone a pensar en esas vidas tan impresionantes.

La Iglesia Católica tiene la costumbre de recordar a aquellos que han sido un ejemplo de cómo seguir sus enseñanzas. Hoy se recuerda a personas como Isabel de Portugal y unos cuántos más que hicieron cosas que vale la pena no olvidar.

No solo de Isabel se habla hoy. También está Catalina Jarrige, que fue una mujer que le echó muchas ganas ayudando a los demás en Francia hace mucho tiempo.

La historia de Catalina Jarrige: Una vida de ayuda y valor

Catalina Jarrige se la pasó sirviendo a los demás desde chiquita. Cuando se metió con la Tercera Orden de Santo Domingo, ya se la jugaba por ayudar a la gente con menos suerte y a los que los perseguían por pensar diferente. En plena Revolución Francesa, ella estaba ahí, apoyando y dando consuelo. Murió en 1836, pero no fue hasta 1996 que la hicieron beata.

Su vida es eso que te hace pensar que uno debería ser más buena onda con los demás, incluso cuando todo está de cabeza.

Un par más que no se quedaron atrás: Andrés de Creta y Antonio Daniel

Andrés de Creta era un monje y también obispo que decía que estaba bien eso de tener imágenes religiosas. Hasta participó en un concilio importante en Constantinopla y escribió canciones de iglesia que aún se usan.

Antonio Daniel, de la Sociedad de Jesús, se fue a Canadá a contar de su religión y terminó siendo mártir por como lo trataron los Iroqueses. Lo hicieron santo en 1930, junto con otros compañeros mártires jesuitas.

Y no son solo ellos, que la Iglesia Católica también celebra hoy a Ulrico de Ausburgo, Alberto Quadrelli de Rivolta y otros más con sus historias únicas. Todos nos ponen a pensar en cómo se puede tener una vida chida ayudando y queriendo al prójimo.

Eso de recordarles sirve para saber más de la historia de la Iglesia y para ver cómo sus vidas fueron de fe, esperanza y solidaridad. Dicen que siempre hay que checar bien las historias para saber bien qué hicieron en realidad.

Con todo esto de recordar a Isabel de Portugal y los otros, pues uno piensa en la cantidad de gente que se la ha pasado ayudando a otros y buscando ser mejor en lo que cree. Y está padre eso de saberte sus historias, porque eso de ser valientes y estar comprometidos con lo que creen, deja huella y te anima a hacer cosas grandes también.

Es interesante para cualquiera, creas o no en lo mismo, porque siempre viene bien ver cómo los actos buenos y pensar en los demás ayudan a que todo esté mejor y más unido. Ahora que hay tantos problemas, mirar a gente así como un ejemplo puede ser de ayuda para seguir adelante con amor y esperanza.

Me pregunto, la neta, qué pensarás de cómo las historias de santos y beatos afectan a la gente de hoy. ¿Te parecen importantes para motivar a los jóvenes a llevar una vida más chida?

«Non vi è amore più sincero di quello per il cibo,» affermava George Bernard Shaw, ma forse dovremmo estendere questa massima anche all’amore per la fede e l’umanità, che oggi celebriamo attraverso la memoria di Isabel de Portugal e di altri santi e beati. Queste figure, come la beata Catalina Jarrige, che rischiò la vita per aiutare i poveri e i sacerdoti durante la Rivoluzione Francese, o come Andrés de Creta, che difese il culto delle immagini, dimostrano come l’amore per gli altri e la dedizione ad un ideale superino ogni prova, anche quella del tempo. In un mondo dove l’individualismo sembra sovrastare il senso di comunità, le loro storie sono un faro che illumina la strada dell’altruismo e del sacrificio, valori che dovrebbero essere sempre al centro della nostra società.

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